Desde la niñez a la etapa adulta hay un crecimiento y desarrollo acelerado del cuerpo. En esta etapa, el niño debe recibir todos los nutrientes necesarios para lograr un óptimo desarrollo.
Los padres tienen el rol más importante a la hora de seleccionar y ofrecer la variedad de alimentos adecuada, para que el niño desarrolle hábitos alimentarios saludables que lo acompañen toda su vida.
Además una buena alimentación contribuirá a evitar enfermedades o lograr una pronta recuperación.

Lo que nunca debe faltar!

Proteínas

Desempeñan un papel fundamental en el crecimiento, ayudan a fabricar células nuevas y protegen al niño, ya que son defensas naturales.
Se pueden encontrar en: huevo, carne vacuna, pollo, pescado fresco o enlatado (atún), carne de cerdo, leche, quesos, yogures y derivados de la soja.

Carbohidratos

Son otros de los pilares en la alimentación infantil, ya que son la principal fuente de energía. Deben ser consumidos a diario, reduciendo los hidratos ‘malos’ (como los azúcares presentes en las galletitas rellenas, alfajores, chocolate, etc), y aumentando los que provienen de alimentos ricos en fibra.
Se pueden encontrar en: pan, pan integral, cereales de desayuno, arroz, pasta, papa, garbanzos, lentejas, avena, entre otros.

Calcio

Es el mineral más importante para tener los dientes y huesos fuertes, fundamental para el crecimiento del niño.
Se pueden encontrar en: leche, productos lácteos como el queso, el yogur, además de en algunas verduras y legumbres (como las espinacas, el brócoli, las lentejas o los garbanzos), la leche de soja, y, por partida doble, en la leche enriquecida con calcio.

Hierro y zinc

El hierro es importante para la sangre, encargada de transportar oxigeno desde los pulmones hasta el resto de células del cuerpo. En cuanto al zinc es necesario para el crecimiento. Se encuentran en las carnes rojas o de pollo, hígado, frutos secos, espinacas, garbanzos, lentejas y guisantes.

Frutas y vegetales

Las frutas y los vegetales son una excelente fuente de vitaminas y demás minerales. Se recomienda que los niños consuman de 2 a 4 porciones de frutas y verduras al día combinando siempre los diferentes colores.

Grasas

Las grasas al igual que los carbohidratos aportan mucha energía, lo importante es consumir aquellas de buena calidad. Las encontramos en: pescados, nueces, avellanas, castañas, aceites vegetales como canola, oliva, soya, girasol y maíz.

Sabemos que tener en cuenta todos estos puntos no es tarea fácil; pero si comienzas a aplicar alguno de ellos, ya habrás dado un gran paso para lograr un adecuado crecimiento y desarrollo de tu hijo!